Agustín Plaza Jiménez

De 15Mpedia
Saltar a: navegación, buscar

Agustín Plaza Jiménez, represaliado por el franquismo, fusilado el 5 de septiembre de 1940.[1]

Contenido

[editar] Biografía

Se hace referencia a Agustín Plaza Jiménez en la página 262 del libro La II República y la Guerra Civil en la villa de Logrosán (José María García Gutiérrez, Carlos Polanco Melero; Editora Regional de Extremadura, 1995), donde se lee textualmente:

Con el estallido de la guerra, la Unión Soviética incrementó su ayuda a la República española. Los bolcheviques eran contumaces especialistas en técnicas de sabotaje y en el manejo de la dinamita y los materiales inflamables. Entre los militares soviéticos que asesoraban al Estado Mayor del Ejército Popular, se encontraban auténticos profesionales de la guerra subversiva y de las artes del sabotaje. Puesto que la preparación de los milicianos era harto deficiente en ese campo, se enviaron asesores militares a todos los frentes, con el fin de formar a las brigadas de guerrilleros. No sólo fueron militares soviéticos los que asesoraron a los comandos, sino que miembros de partidos marxistas de otros países también colaboraron con el ejército republicano. Al frente extremeño se desplazaron numerosos extranjeros para aleccionar a las milicias populares.

Alistados en ellas se encontraban decenas de logrosaniegos. Unos cuantos habían trabajado con anterioridad en la mina de fosfatos y se hallaban familiarizados con el uso de la dinamita. Este hecho les convirtió en candidatos para los comandos de acciones rápidas. Unían a esa cualidad su conocimiento del terreno y de los hábitos de la comarca. Por todo ello, muchos fueron reclutados para labores de sabotaje. Antes, recibían lecciones sobre el uso de la dinamita y la forma de actuar tras las lineas contrarias. Eran los asesores extranjeros los que impartían las clases e indicaban el modo de operar. Una vez finalizada la instrucción, acompañaban a los reclutas durante sus primeras misiones. Cuando ya los consideraban suficientemente avezados, abandonaban los comandos y proseguían con la educación de nuevos guerrilleros.

Demetrio Luengo Bote, apodado «Albardero», cuenta en su declaración (n° 88) que «desde Siruela vino en unión de José Paz a colocar unos petardos que traían cuarto extranjeros, ellos como conocedores del terreno y los otros como prácticos en la colocación, llegando hasta la Sierra de los Poyales, donde al darse cuenta los extranjeros de que los petardos no valían, se fueron a dicho pueblo de Siruela». Posteriormente, Demetrio Luengo intervendría en varios actos de sabotaje, antes de ser trasladado al frente de Teruel, donde alcanzaría el grado de sargento.

Diego Triguero Trejo declara igualmente (n° 220) que «Agustín Plaza Jiménez era uno de los encargados de venir a la colocación de petardos con los extranjeros, y que él vio varias veces las lecciones teóricas que para la colocación de tales petardos daban dichos extranjeros a los guerrilleros, pero que él nunca vino a la colocación». Otro testimonio es el de Alonso Fernandez Barbas que ingresó como voluntario en la Brigada 36 de Madrid, donde fue declarado inútil.

En la página 263 de ese mismo libro se refiere:

Uno de los comandos más activos de la zona fue el mandado por Isidro Hoyas, alias «Galiche», natural de Madroñera, y en el que estaban integrados los logrosaniegos Ildefonso Frochoso Báez. Agustín Plaza Jiménez(sargento) y Rafael Sierra, además de Cándido y Bernabé Jiménez Sánchez, de Garciaz, y un tal «Pilili», también de Madroñera. Esta partida realizó actos de sabotaje en las provincias de Cáceres (Garciaz, Logrosán...), Guadalajara (Villanueva de Alcorcón) y Toledo (La Pueblanueva). En este último pueblo, tuvieron que desistir de la colocación de dinamita en la carretera al topar con una patrulla de fascistas, contra la que cruzaron un tiroteo.

El acto de sabotaje más grave ocurrido en Logrosán fue la colocación de petardos en la minas de fosfatos y en la fábrica de harinas. La acción fue ejecutada por guerrilleros logrosaniegos fundamentalmente. La partida cruzó las lineas fronterizas la noche anterior, permaneciendo escondida durante el día en la Dehesa Paredes. Al frente de los milicianos se encontraba José Paz Muñoz, «Cuentas», en aquellos momentos teniente de la Brigada 165. Al caer la noche, la partida se dividió en dos grupos, cada uno de los cuales atento contra el objetivo que le había caído en suerte. Formaban el grupo de la mina José Paz, Dionisio Moreno, Jacinto Ruiz, Juan Paz Muñoz, José Muñoz Mijarra, Tomas Paz Jiménez y Dionisio Saavedra. Los que atentaron contra la fábrica fueron el sargento Agustín Plaza Jiménez, Miguel Sanromán Pastor, Manuel Barbas Blázquez e Ildefonso Frochoso Báez”.

Otra de las misiones encomendadas a los guerrilleros consistía en espiar los movimientos de las tropas nacionales. Hombres solos, o a lo sumo grupos muy reducidos, se infiltraban por la sierra aprovechando la oscuridad de la noche, y con la luz diurna oteaban las carreteras. A veces, la misión consistía en lograr una cita con algún infiltrado o residente en zona nacional, para que informase de las últimas novedades o de los cambios acaecidos en las unidades acantonadas por la zona. Raramente se encomendaban acciones que implicasen una penetración profunda dentro del territorio enemigo, por cuanto el riesgo a ser descubierto aumentaba notablemente, a la vez que disminuían los posibles apoyos entre la población civil.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

[editar] Enlaces externos