Josefa Barreiro González

Josefa Barreiro González, represaliada por el franquismo, fusilada el 19 de marzo de 1937.[1]

Biografía

Josefa era de Vilagarcía de Arousa. Era labradora y tenía 26 años cuando fue fusilada.[1]

Josefa Barreiro González había nacido en Villagarcía de Arousa en 1911, pero vivía con su marido, astillero anarcosindicalista, y sus 2 dos hijos, Valentín y Julio, en Trabanca Bediña-Carril. Josefa era una mujer luchadora que podía trabajar en el campo con la fuerza de la raíz que se agarra a la tierra para que florezca su tallo y trabajar en las casas, sirviéndolas con el esmero con que la flor abre sus pétalos. La República fue el broche de oro en la vida de Josefa, que se empoderó junto al amor de sus vidas y sus hijos. Aprendió a leer y se afilió a la CNT. Josefa se convirtió en una mujer libertaria, segura de sí misma y libre. Cuando Franco dio el golpe de Estado. albergaron a un muchacho, amigo de su marido, que apenas tenía veintidós años y que estaba perseguido para ser asesinado. Su marido ya había huido a Francia cuando entró en su casa la Guardia Civil acompañada de un grupo de falangistas vecinos del pueblo, encabezados por el carpintero. Asesinaron al muchacho allí mismo, delante de todos, y se llevaron a Josefa detenida. Su cuñada tuvo que llevarse a los niños, que se habían quedado solos. Torturaron a Josefa en la sede de la Falange. Le pegaron con tanta brutalidad que cuando la llevaron a la fosa común donde la iban a echar después de asesinarla, tuvieron que hacerlo con Josefa sentada en una silla porque no se podía mantener de pie. Su cuñada se llevó a los niños a Bilbao y después a Francia, donde se reunieron con su padre. Sus hijos nunca dejaron de hablar de ella y de contar su historia.

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Enlaces externos

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